"Las dos caras"

 Las redes sociales nos permiten crear una identidad que puede ser totalmente opuesta a quienes somos. Podemos aparentar ser mas sociables,  divertidos o modificar nuestro físico, por ejemplo ser mas flaco, con la finalidad de llamar la atención o encajar socialmente. Esto puede dañar nuestra autoestima y seguridad hacia nosotros mismos. Deja en evidencia la relación directa con los estereotipos, dado que las personas cambian su físico, en relación a lo aceptado socialmente.




A través de las redes sociales, “engañamos” a los demás con los “mejores aspectos”, la imagen que nos gustaría que los demás tengan de nosotros.  El problema es cuando la gente lleva una doble vida dentro y fuera de las redes. La necesidad de pertenecer a cierto sector, los ideales frustrados, las “verdades” que jamás se atrevería a decir en su entorno real, las puede exponer libremente allí, y más cuando se crea uno o varios perfiles falsos.

Varias personas basan su autoestima en el número de “followers” o a la cantidad de “likes” que reciben; ya que este submundo idealizado se transforma en su “mundo ideal”, ya sea suplantando la identidad falsa


Aparentar en las redes sociales parece estar promovido por una necesidad inherente de aprobación social, de ser aceptados y reforzados por los demás.

En otras palabras, el postureo es la necesidad de aprobación social mostrando una imagen de nosotros que puede que no forme parte de la realidad. 


Vivimos en una constante necesidad de aprobación social, de ahí surge el “postureo” tan conocido en las redes.




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